La
primera vez que cantan juntas en un escenario y para
tantas personas, fue en la selección del Pre
Cosquin, el festival más grande del folklore
de nuestro tiempo. Con tres temas como repertorio, las
chicas se lucen en un Estadio Delmi repleto, ganándose
el pase a Cosquín, en enero de 1996.
En
el mes de febrero fueron invitadas por Los Chalchaleros,
para formar parte de su show.
En
una época donde no existía el auge de
peñas y guitarreadas que vivimos hoy, Las Cinco
Voces se presentaban en público en los dos lugares
privilegiados para el canto en esa época: La
Vieja Panadería y el Bar 11/40. Siendo ya reconocidas
dentro de este circuito, reciben la primera invitación
para cantar fuera de la provincia en el festival “Argentina
canta en Mendoza”.
En
una noche de peña salteña las chicas conocen
a la persona que va a convertirse no solo en su referencia
artística sino también en el compañero
de este sueño: Mario Teruel. Comienza una nueva
etapa para el grupo, es el momento donde deciden que
cantar seria su profesión principal y su destino.
Con esta determinación, en el año 2000,
el grupo graba su primer disco bajo la producción
y participan de varios festivales, al tiempo que
en Salta surge el boom del Paseo Balcarce y una movida
fuerte de peñas y lugares para tocar.
En
el verano siguiente, parten nuevamente a Córdoba
para instalarse en Cosquín como parte del elenco
estable de la Peña de Jorge Rojas, adonde vuelven
durante cinco años consecutivos.
El
2003, es un año de cambio para las chicas, es
un tiempo para explorar otros estilos fuera del folklore,
abriendo un abanico de posibilidades al componer sus
propias canciones, buscar un estilo propio fue una transición
que renovó su público y las ubicó
en otro contexto.
El
año 2006 llega para darle al grupo la certeza
de que el camino recorrido, el esfuerzo y su pasión
las había puesto en la senda correcta. Las Cinco
Voces llegan a Buenos Aires para participar del “Homenaje
a Los Nocheros” en el programa de Fantino,
y la ciudad las recibió como a cualquier artista
consagrado. La movida de prensa y las presentaciones
que realizaron confirmaron que Salta es una gran hacedora
de artistas. La repercusión de su trabajo, la
recepción de la gente y las excelentes criticas
que recibieron, significó para las chicas darse
cuenta que estos diez años de carrera, resignando
proyectos personales y tantas otras cosas, era recién
el comienzo del camino.
En
enero del 2007, el grupo se puso a prueba una vez más,
esta vez en el inmenso escenario del Festival de Malargue
2007 (Mendoza). Con el grupo consolidado, iniciaron
el año con muchos proyectos, entre los cuales
se cuenta el segundo disco, presentaciones en los festivales
más importantes, e invitaciones a los distintos
escenarios del país.
Es
imposible no nombrar como parte de esta historia a quienes
formaron parte de ella: Julieta Calabrés, Ana
María Issa y Laura Tálamo, ex integrantes
de las Cinco Voces que aportaron mucho a este proyecto.
Ni
total, ni absoluto!, solo el amor en partes iguales. |